Julie & Julia

Para este fin de semana, que amenaza con llover mucho, os recomiendo una  película de cocina que me gustó. Además tiene la gracias de que ambas protagoníasta son tocayas mías, Julie & Julia, así que me viene “que ni pintao”.

La película nos muestra dos historias entrelazadas: La historia de cómo Julia Child (Meryl Streep) descubrió su afición a la cocina, durante el tiempo que estuvo viviendo en París en 1950 y sobre como escribe y publica su propio libro de cocina. Y la historia de Julie Powell (Amy Adams) , la narradora, que se propone hacer todas las recetas del libro de Julia Child  “Mastering the Art of French Cooking” escrito en los 60 y mientras escribe un blog con su experiencia.

Ahora que se pueden ver las películas en Internet, no tienes excusa para perdertela. Os pongo un par de enlaces legales.

Enlace de  I-tunes

Enlace de  Google Play

 

Julie-Julia

Grandes frases de la película:

  • ¿Hay algo mejor que la mantequilla? Nunca puedes añadir demasiada mantequilla.
  • Cuando volteas lo que sea necesitas tener el valor de tus convicciones. Sobre todo si es una especia de masa suelta como esta.
  • ¡Perfecto! Y aunque no esté perfecto jamás pidas disculpas ¡Nada de excusas! ¡Nada de explicaciones!
  • Llevo toda la vida cocinando los champiñones mal. No amontones los hongos o no se doran.
  • Es bueno tener metas a corto plazo.
  • Probablemente soy la única americana que conozco en París que piensa que comprar comida es tan divertido como comprar ropa. Tú pensarías lo mismo si vivieras en un país donde no hay ni una prenda de tu talla.
  • A propósito, ¿sabías que si no secas la carne no se dora como debe ser? Irma Rombauer no dice ni una palabra al respecto en ‘La dicha de cocinar’.
  • Una nota sobre las langostas vivas. Si te opones a hervir una langosta viva, clávale la punta del cuchillo en la cabeza, entre los ojos.
  • Supongo que por cada fan que escribe hay, no sé, cientos que no ¿no crees?
  • Funcionabilidad científica. Ese es mi lema.
  • – ¿De verdad soy una arpía?
    – Pues, sí.
    – Ya lo sé.
    – ¿Pero quién no lo es?
    – Julia.
  • ¿Sabes qué me encanta de cocinar?
    – ¿Qué te encanta?
    – Que después de un día en que nada es seguro y cuando digo “nada” quiero decir “nada”, puedes llegar a casa y saber con certeza que si le agregas yemas de huevo al chocolate, azúcar y leche se va a espesar. Eso me reconforta.